¿Quién no ha tenido el privilegio alguna vez, de escuchar los grandes temas de una tuna?, seguro que todos habréis pasado por esta experiencia alguna vez en la vida.

Y hoy, posteo en honor a ellos, porque han conseguido mantener vivo el folclore español.

En sus orígenes, los tunos eran universitarios que no podían pagarse los estudios y cantaban en distintos eventos para sufragar estos gastos.

Hoy en día, la media de edad de los tunos españoles está en torno a los treinta y tantos años.

Estoy convencida de que se son y ellos mismos se consideran una especie aparte, ya que sino, cómo se podría explicar que un grupo de hombres deambulen por las calles, incluso por las zonas de marcha, enfundados en unos leotardos, unos pantalones bombachos y aterciopelados, una capa y cómo no con una bandurria en su regazo, que acompaña sus grandes cantos sobre el cortejo.

Sin duda alguna, los tunos, son los grandes héroes españoles.

Entre sus éxitos, podemos destacar los temas “clavelitos” y “cielito lindo”.


Pero sin duda alguna, su gran tema por excelencia, es la ronda del silbidito.

¡Aupa tuna!

El día que yo me caase
Madre será al gusto mío
El día que yo me caase (¡si te casas!)
Madre será al gusto mío.
Has de salir al balcón
Al tiempo de hacer yo... SILBIDO

Puesto de hambre y sin cenar (¡ni beber!)
Titiritando de frío
Estoy pasando y pasaando
Sólo por hacer yo... SILBIDO

Y aquí se acaba la histooria
De aquellos amores míos (¿qué amores?)
Y aquí se acaba la historia
De aquellos amores míos.
Ella se marchó con otro (¡ingrata!!)
Yo me quedé haciendo... SILBIDO

La Chica de ayer.